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El «alambre mágico»: La cruda realidad de las antenas de hilo largo aleatorio (random wire)

Las antenas de hilo largo aleatorio son las favoritas de los operadores de radio que desean economizar, no tienen el espac o la paciencia. Sin rodeos ni tecnicismos románticos, aquí tienes la realidad de lo que ofrecen y de lo que te van a hacer sufrir.
 



Las Desventajas (La cruda realidad)
  • Peligro de RF en el cuarto de radio: Al no tener una longitud calculada para una frecuencia exacta, el cable trae la alta frecuencia (RF) de vuelta por el blindaje del coaxial. Te vas a «quemar el bigote» con el micrófono, la computadora se va a trabar y los equipos se van a volver locos si no usas un excelente choque de RF (choke balun).
  • Dependencia absoluta de un acoplador (Tuner): Por sí sola, la antena es un desastre de estacionarias (SWR). Si no tienes un acoplador de antenas (ya sea interno en el radio o externo), no podrás transmitir casi en ninguna banda sin quemar tus equipos.
  • Ruido insoportable: Es un cable largo expuesto que actúa como una aspiradora de interferencias. Vas a escuchar el cargador del celular del vecino, las luces LED, los motores y toda la estática de la zona. En ambientes urbanos, el ruido de fondo puede tapar las señales débiles por completo.
  • Tierra física obligatoria y compleja: No funciona tirando el cable y ya. Exige un sistema de contratierra, radiales o una conexión masiva a tierra excelente. Si tu tierra es mala, el rendimiento de la antena cae en picada y los problemas de RF en tu estación empeoran.
  • Rendimiento mediocre: Hace de todo, pero nada lo hace de forma excelente. Una antena dipolo monobanda cortada a la medida siempre la va a destruir en transmisión y recepción.
Las Bondades (Por qué se siguen usando)
  • Es ridículamente barata: Solo necesitas un pedazo de cable eléctrico común de cobre, una cuerda para amarrarlo a un árbol y un conector. Cuesta una fracción de lo que vale cualquier antena comercial.
  • Máxima discreción (Antena ninja): Si vives en un edificio o fraccionamiento donde prohíben las antenas, un hilo de cobre delgado es invisible para los vecinos. Nadie sabrá que transmites en HF.
  • Multibanda real: Con un buen acoplador, ese único cable te permite operar desde los 80 metros hasta los 10 metros. No tienes que bajar la antena para ajustarla si cambias de frecuencia.
  • Instalación para perezosos: No requiere cálculos matemáticos sagrados. Solo debes evitar ciertas longitudes específicas (múltiplos de media onda) para que el acoplador no sufra, colgarla lo más alto que puedas y empezar a operar.
  • Ideal para emergencias y campo: En operaciones portátiles o zonas de desastre, lanzas el cable a un árbol con una piedra, conectas la tierra y estás en el aire en cinco minutos.
En resumen,  El alambre magico o la antena de hilo aleatorio, es el «comodín para economizar». Te va a meter ruido en la recepción y te va a llenar el cuarto de radio de interferencia y ruido si no la aíslas bien, pero a cambio te permite operar en casi todas las bandas por el precio de un café y de forma totalmente invisible.
 
Buenos contactos y 73 !
 
Articulo de Carlo Jauregui y Mario Arriola

Monitos





 

admin

Un comentario

  1. Eso de que nadie se va a enterar que transmites en HF lo dudo. Seguramente todos tus vecinos te van a esuchar hasta con la secadora del pelo, sobre todo si haces las peor de las decisiones… Usar esta antena con amplificador.
    Sin embargo en caso de emergencia, hasta una cuerda mojada funciona. Que te esuchen mas alla de tu ciudad o pueblo es otra historia.
    73 de Miguel Dario XE2UD

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